Llevábamos muchos meses alertando de la sequía y las posibles restricciones en verano si la situación no mejoraba. Sin embargo, las recientes lluvias de las últimas borrascas han dado un respiro a los embalses y a los andaluces, excepto en Almería, donde la situación sigue siendo preocupante.
Los embalses andaluces se encuentran en un 55% de su capacidad, con Huelva liderando el panorama con un 98,62% y Sevilla con un 92,61%. Les siguen Córdoba y Jaén, que alcanzan niveles moderados del 57,92% y 50,69%, respectivamente.
Después de un periodo prolongado de sequía, las lluvias recientes han proporcionado un respiro significativo a los embalses de Andalucía. Según los datos actualizados, los embalses de la región han alcanzado un promedio del 55% de su capacidad total, lo que marca una mejora notable en comparación con años anteriores. Por su parte, Málaga cuenta con un 55,36% y Granada con un 32,05%. Como se ha adelantado, Almería sigue siendo la provincia más afectada, con sus embalses a solo un 15%, lo que plantea desafíos importantes para el suministro de agua.
En Málaga, la situación es más esperanzadora. Los embalses de la provincia han registrado importantes aumentos. El embalse de La Concepción se encuentra al 87,61%, asegurando agua para las zonas turísticas clave, mientras que el embalse del Limonero ha mejorado hasta un 73,50%.
Los expertos destacan que estas lluvias son un buen punto de partida, pero no es suficiente para superar del todo el problema de la sequía estructural que afecta a la región. Las autoridades siguen trabajando en estrategias para mejorar la gestión del agua, como fomentar la modernización de los sistemas de riego y la reutilización de aguas residuales para uso agrícola.
Además, se ha instado a los ciudadanos a seguir haciendo un uso responsable del agua, incluso en medio de estas mejoras, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad a largo plazo.