La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha otorgado la Autorización Ambiental Unificada al proyecto impulsado por la comunidad de regantes de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Montoro (Córdoba) para reutilizar aguas regeneradas en el riego del olivar.
Según ha informado la Junta en una nota, esta resolución supone un paso clave para la transformación de 217 hectáreas de seco en una superficie agrícola de regadío eficiente y sostenible.
Así, gracias a esta autorización, se pondrá en marcha un sistema moderno de riego localizado con aguas depuradas, alineado con la Estrategia Andaluza de Economía Circular y optimización de recursos. El volumen anual previsto de reutilización es de 325.500 metros cúbicos, un recurso hídrico que, hasta ahora, era vertido al cauce natural sin uso agrícola.
A este respecto, el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en Córdoba, Rafael Martínez, ha destacado que esta actuación "representa un claro ejemplo de cómo la innovación en el uso del agua puede contribuir a garantizar la sostenibilidad del sector agrario y reforzar la resiliencia del olivar frente al cambio climático". Además, ha subrayado que "este tipo de proyectos reducen la presión sobre los acuíferos y mejoran la autosuficiencia hídrica del campo andaluz".
El proyecto contempla la captación de agua industrial desde el colector de salida de la EDAR, que será conducida hasta una balsa de almacenamiento de más de 263.000 metros cúbicos de capacidad, donde se garantizará su calidad mediante tratamientos fisicoquímicos. Desde esta balsa, el agua será impulsada hasta las parcelas agrícolas a través de una red de riego por goteo con goteros autocompensantes, que permiten una distribución precisa y controlada del recurso.
El sistema incluye estaciones de bombeo, filtrado y tratamiento, diseñadas para asegurar el cumplimiento de los requisitos técnicos y sanitarios exigidos por la normativa vigente. De hecho, el diseño se ha adaptado al nuevo Real Decreto 1085/2024 sobre reutilización del agua, recientemente aprobado, con especial atención al control microbiológico y físico del recurso reutilizado.
"El uso de agua regenerada tratada de forma segura y controlada permite convertir un residuo en un recurso, lo que es fundamental para la sostenibilidad hídrica de nuestros territorios", según ha señalado Martínez, quien ha recordado que "Andalucía lleva años trabajando para situarse a la vanguardia en el uso eficiente del agua, en colaboración con agricultores y comunidades de regantes".
COMPATIBILIDAD AMBIENTAL
La autorización ambiental ha sido concedida tras un riguroso procedimiento de evaluación que ha incluido informes técnicos, consultas públicas y análisis de impacto ambiental y en la salud. En este sentido, el proyecto ha recibido el visto bueno, tanto de la Delegación Territorial de Salud, como del Área de Cultura y Patrimonio Histórico, tras haber sido llevado a cabo una prospección arqueológica preventiva.
Además, se han establecido medidas para la protección del medio natural y la fauna, especialmente en relación con el cruce de infraestructuras sobre cauces y vías pecuarias. También se ha contemplado la revegetación de los taludes de la balsa con especies autóctonas y la protección de aves frente al riesgo de colisión en las líneas eléctricas de servicio.
Rafael Martínez ha incidido en que "la transformación del seco en regadío en Montoro, con criterios de sostenibilidad y respeto ambiental, es una apuesta por el futuro del olivar cordobés". También ha valorado la implicación de los regantes, que han impulsado esta iniciativa desde el año 2017 y que, tras superar todas las fases administrativas, podrán comenzar próximamente la ejecución de las obras.
CAMBIO CLIMÁTICO
Esta actuación se enmarca en la línea de trabajo de la Junta de Andalucía para mitigar los efectos de la sequía, mejorar la gestión de los recursos hídricos y adaptar la agricultura andaluza a los nuevos escenarios climáticos.
A través del Plan Andaluz de Acción por el Clima 2030, se han movilizado desde su puesta en marcha más de 2.600 millones de euros en actuaciones que buscan una economía baja en carbono, más resiliente y eficiente en el uso del agua.
"La reutilización de aguas residuales tratadas es una herramienta esencial en el contexto actual, donde cada gota cuenta", según ha señalado Martínez, quien ha concluido señalndo que "proyectos como este nos acercan a un modelo de gestión del agua más justo, equilibrado y sostenible, donde se protege tanto la producción agrícola como los ecosistemas naturales que nos rodean".